¿Qué significa ideología laicista?

Publicado el 22/04/2012 ~ 1 comentario
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Ana Gordovil Barrio, Licenciada en Pedagogía, Doctora en Teología y profesora universitaria en Antropología Ética. En la actualidad imparte cursos de Post-grado. Cfr. Dones d,avui, Fina Costa, Edicions Cosetánia, 2001.
NOCIONES PREVIAS:
– Hay preguntas de fondo que caracterizan el recorrido de la existencia humana: ¿quién soy?  ¿de dónde vengo? ¿por qué existe el mal? ¿qué hay después de esta vida? Aparecen a lo largo de la historia en todas las culturas: muestran que la necesidad de sentido y el deseo de la verdad pertenece a la naturaleza misma del hombre.
– La capacidad especulativa nos permite  elaborar, a través de la actividad filosófica, una forma de pensamiento riguroso y a construir así, con la coherencia lógica de las afirmaciones y el carácter orgánico de los contenidos, un saber sistemático. La filosofía parte de la observación de la realidad, cuenta con los datos, y trata de explicar las causas más profundas de lo real.
– Gracias a este proceso, en diferentes contextos culturales y en diversas épocas, se han alcanzado resultados que han llevado a la elaboración de verdaderos sistemas de pensamiento… Muchos son complementarios, todos son muestra del esfuerzo del hombre por conocer la verdad.
– A veces se ha tenido la tentación de identificar una sola corriente con todo el pensar filosófico, pero no es así, cualquier sistema filosófico debe reconocer la prioridad del pensar filosófico en el que tiene su origen y al que debe servir.Jahrhundert gegrundet wurde, ist es auch das beliebteste Reiseziel in den Vereinigten Staaten von Amerika und das Zentrum des amerikanischen Glucksonline casino spieles.
– Una ideología es un conjunto de ideas o principios desde el que se trata de explicar la realidad o alguna de sus partes y también influir en ella. El conjunto de ideas o principios que forman una ideología es menos consistente; podemos decir, que es una explicación reductiva de la realidad o de alguno de sus aspectos, en la que primero se establecen los principios –que suelen ser sencillos y en parte al menos verdaderos- y después se ajustan –con más o menos éxito- a la realidad, que de por sí no es simple, sino compleja. El marxismo, el relativismo, el nazismo, son ejemplo de ideologías que establecen como principios de explicación de la realidad histórica y social la lucha de clases, la superioridad de una raza frente a otras o la certeza –errónea, por cierto- de que no existen verdades absolutas.

Alguna precisión terminológica más:
– Laico en sentido propio es un fiel del Pueblo de Dios caracterizado por la secularidad –con el significado teológico preciso que esta nota tiene -.
– Laico en sentido más amplio, aplicando el término al Estado o a una institución, expresa que, en cuanto tal, no asume una religión como propia, en virtud de su incompetencia acerca del tema. Se declara incompetente en materia religiosa. Laicidad o aconfesionalidad no es indiferencia, ignorancia del tema y mucho menos hostilidad.
– Por tanto, laico es distinto de laicismo. Aunque, como hemos visto, a veces un Estado se declara laico pero actúa con una ideología laicista.
– De la incompetencia del Estado en materia religiosa y de la religión en lo temporal se derivan dos derechos para las personas: la libertad religiosa de cada uno respecto a la sociedad civil, y la libertad de cada uno en materias opinables de orden temporal respecto a cada sociedad eclesiástica.
– Por esto, la legítima autonomía entre Iglesia y Estado no debe impedir el diálogo y la cooperación entre ambos, que realmente se ven impedidos, cuando hay confusión e intromisión.
Para no perder de vista estas palabras: «La humanidad posee hoy instrumentos de potencia inaudita. Puede hacer de este mundo un jardín o reducirlo a un cúmulo de escombros» (Juan Pablo II, 8-10-2000), y precisar un poco más, pueden leerse estos párrafos sobre dos situaciones de hecho para entender la relación entre: el compromiso necesario de la justicia y el servicio del amor (Deus Caritas est, n. 28).
Como anexo puede verse este video: 20/04/2012 Manifestación atea en Madrid.

Uno de los derechos humanos universales es el respeto a la libertad religiosa, así lo manifiesta el Artículo 18 de la Declaración Universal de Derechos Humanos: “Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia” (otros que lo contemplan son los artículos 2, 16, 26). Y al final el artículo 30 añade: “Nada en esta Declaración podrá interpretarse en el sentido de que confiere derecho alguno al Estado, a un grupo o a una persona, para emprender y desarrollar actividades o realizar actos tendientes a la supresión de cualquiera de los derechos y libertades proclamados en esta Declaración”.
Y además: OPEN LETTER TO PRESIDENT OBAMA, SECRETARY SEBELIUS AND MEMBERS OF CONGRESS (Puede leerse la traducción: Carta abierta al Presidente Obama, a la Secretaria Sibellius y a los miembros del Congreso).
Cfr. Culturizar “en” los derechos humanos.
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